¿Los niños de hoy tienen menos imaginación?

Es una preocupación cada vez más frecuente entre familias y educadores: los niños pasan más tiempo frente a pantallas, se aburren rápidamente y, en ocasiones, parecen necesitar que todo esté preparado para empezar a jugar.

Pero ¿significa esto que los niños de hoy tienen menos imaginación?

La respuesta más rigurosa es que no podemos afirmarlo. Algunos estudios han detectado descensos en determinadas pruebas de pensamiento creativo, mientras que investigaciones posteriores han cuestionado que exista una pérdida general de creatividad entre generaciones.

Más que hablar de niños con menos imaginación, quizá deberíamos preguntarnos si tienen las mismas oportunidades para utilizarla.

Sea horizontal

Qué dicen realmente los estudios

En 2011, la investigadora Kyung Hee Kim analizó los resultados históricos de los Tests de Pensamiento Creativo de Torrance de más de 270.000 participantes en Estados Unidos. Su estudio observó descensos en varias puntuaciones de pensamiento creativo a partir de la década de 1990.

Este trabajo popularizó la idea de una posible “crisis de creatividad”. Sin embargo, estas pruebas no miden toda la imaginación infantil y sus resultados no permiten concluir que todos los niños actuales sean menos imaginativos.

En 2021, Baptiste Barbot y Sameh Said-Metwaly revisaron críticamente esta hipótesis y volvieron a analizar datos de más de 330.000 participantes. Su conclusión fue muy distinta: no encontraron pruebas consistentes de un descenso generacional general de la creatividad.

Por tanto, la ciencia no permite afirmar que la imaginación infantil esté desapareciendo.

Sí podemos decir que la forma de jugar, los materiales disponibles y la organización de la vida infantil han cambiado. La imaginación sigue existiendo, pero necesita tiempo y oportunidades para manifestarse.

Imaginación y creatividad no son lo mismo

La imaginación permite representar mentalmente algo que no está presente: una historia, un personaje, un lugar o una posibilidad.

La creatividad utiliza esas representaciones para generar algo nuevo: un dibujo, una construcción, una solución, una melodía o una manera diferente de jugar.

Cuando un niño imagina que una caja es una nave espacial, utiliza su imaginación. Cuando construye los controles, inventa una tripulación y crea una aventura, está convirtiendo esa imaginación en juego creativo.

La preocupación no debería ser únicamente si los niños “tienen imaginación”, sino cuánto espacio encuentran para convertirla en acciones, historias y creaciones propias.

¿Las pantallas reducen la imaginación infantil?

No todas las pantallas producen la misma experiencia.

Un estudio de 2023 analizó la relación entre el uso activo de dispositivos y la imaginación de niños de cinco y seis años. Participaron 772 familias y 371 niños realizaron una prueba de imaginación basada en completar dibujos.

Los investigadores no encontraron una relación entre el tiempo dedicado a jugar con dispositivos y las puntuaciones de imaginación. También observaron una mayor flexibilidad imaginativa entre los niños que jugaban con hermanos o compañeros que entre quienes jugaban principalmente solos o con adultos.

Esto no demuestra que jugar con pantallas mejore automáticamente la imaginación. Sí sugiere que el tiempo digital, por sí solo, no explica toda la historia. Importan el contenido, la actividad que realiza el niño, su nivel de participación y con quién comparte la experiencia.

Una revisión y metaanálisis publicado en 2024 en JAMA Pediatrics reunió 100 estudios con más de 176.000 niños menores de seis años. Encontró asociaciones negativas entre un mayor visionado de programas o la televisión de fondo y algunos resultados cognitivos. En cambio, el uso compartido de las pantallas se relacionó positivamente con ciertos resultados cognitivos.

Este estudio no evaluaba específicamente la imaginación, pero refuerza una idea importante: no es suficiente contar minutos. También debemos observar qué sucede durante esos minutos.

Mirar una pantalla no es lo mismo que crear con ella

Una experiencia digital puede situar al niño en papeles muy diferentes.

En un consumo pasivo, el contenido avanza sin que el niño tenga que decidir, transformar o producir nada. En una experiencia creativa, el dispositivo funciona como una herramienta para dibujar, construir, combinar sonidos, inventar historias o buscar soluciones.

Podemos preguntarnos:

  • ¿El niño toma decisiones?
  • ¿Puede crear algo propio?
  • ¿Hay diferentes resultados posibles?
  • ¿Puede probar y modificar lo que ha hecho?
  • ¿El juego le invita a hablar, construir o continuar jugando después?
  • ¿Puede compartir la experiencia con otra persona?

Cuantas más respuestas sean afirmativas, más probable es que la pantalla esté funcionando como una herramienta y no únicamente como una fuente de estímulos.

Qué necesita la imaginación para crecer

La Academia Americana de Pediatría señala que el juego favorece el desarrollo cognitivo, físico, social y emocional, además de fortalecer la relación entre niños y adultos.

El Center on the Developing Child de la Universidad de Harvard también destaca que las actividades lúdicas permiten practicar capacidades como la atención, la memoria de trabajo, la flexibilidad mental y el autocontrol.

La imaginación infantil necesita especialmente:

Tiempo sin un resultado decidido

No todo el tiempo de juego tiene que estar organizado. Los niños necesitan momentos en los que puedan decidir qué hacer y cómo continuar.

Al principio pueden decir que se aburren. Ese pequeño vacío también puede ser el lugar desde el que comienza una idea propia.

Materiales abiertos

Bloques, cajas, telas, pinturas, plastilina, piezas sueltas e instrumentos sencillos pueden representar muchas cosas diferentes.

Cuanto menos cerrado esté el uso de un material, mayor espacio tendrá el niño para transformarlo.

Libertad para equivocarse

La creatividad necesita probar, cambiar, desmontar y empezar de nuevo.

Cuando cada actividad tiene una única respuesta correcta, el niño practica precisión. Cuando existen diferentes posibilidades, también practica imaginación y pensamiento flexible.

Historias compartidas

La interacción con otros niños y adultos puede enriquecer el juego. Una persona propone una idea, otra la transforma y la historia va creciendo.

El adulto no necesita dirigir continuamente. Puede acompañar preguntando:

  • “¿Qué crees que podría pasar ahora?”
  • “¿Para qué podría servir esta pieza?”
  • “¿De qué otra manera podríamos hacerlo?”
  • “Cuéntame qué has creado.”

Cinco ideas para estimular la imaginación infantil

1. Reservar cada día un pequeño tiempo de juego libre

No es necesario preparar una actividad especial. Basta con proteger un momento sin vídeos, fichas ni instrucciones detalladas.

2. Ofrecer una invitación, no un modelo cerrado

En lugar de enseñar exactamente qué deben construir, podemos proponer: “¿Podemos crear una casa para este animal?” o “¿Cómo podríamos hacer que esta pelota llegue hasta allí?”.

3. Convertir lo digital en un punto de partida

Después de un juego digital, el niño puede dibujar un personaje, construir físicamente un escenario o inventar una continuación de la historia.

La pantalla no tiene que ser el final de la experiencia.

4. Jugar y conversar juntos

El uso compartido permite preguntar, escuchar y transformar una actividad digital en una experiencia social.

No se trata de corregir al niño mientras juega, sino de mostrar interés por sus decisiones.

5. Elegir experiencias que permitan crear

Conviene buscar juegos en los que el niño pueda construir, dibujar, combinar, experimentar o contar historias, en lugar de limitarse a pulsar rápidamente o repetir siempre la misma respuesta.

Cómo trabajamos la imaginación en Kokoro Kids

En Kokoro Kids queremos que los niños no se limiten a encontrar una respuesta correcta. También buscamos que puedan crear, explorar y producir resultados diferentes.

En nuestros juegos musicales, los niños experimentan con instrumentos, ritmos y sonidos. Pueden escuchar lo que ocurre, repetir una combinación y crear nuevas secuencias sin necesidad de conocer teoría musical.

En WeDraw, una misma propuesta puede generar cientos de interpretaciones. Cada niño decide qué dibujar, qué elementos añadir y cómo representar su idea. Observar las creaciones de otros permite comprobar que no existe una única manera correcta de imaginar.

imaginación dibuja con kokoro kids

En Draw Your Puzzle, el niño realiza un dibujo que después se transforma en un puzle. De esta manera, no solo resuelve una actividad: también crea el contenido con el que va a jugar.

imaginación crea con kokoro kids

En Draw the Path, debe imaginar y dibujar un recorrido posible. La creatividad se combina con la anticipación, el pensamiento espacial y la resolución de problemas.

imaginación construye con kokoro kids

Además, estamos desarrollando un nuevo juego de creación visual y musical del que hablaremos muy pronto. Un pequeño adelanto: 

imaginación nube kokoro kids

La imaginación no ha desaparecido: necesita espacio

Los niños actuales no han dejado de imaginar. Lo hacen con juguetes, dibujos, construcciones, historias y también con herramientas digitales.

El riesgo aparece cuando cualquier experiencia —digital o no— les da todo decidido y apenas deja espacio para participar.

Por eso, la pregunta más útil no es únicamente cuánto tiempo pasa un niño delante de una pantalla. También debemos preguntarnos:

¿Qué puede imaginar, decidir y crear durante ese tiempo?

La imaginación infantil puede habitar en una caja de cartón, en una canción, en un camino dibujado o en un mundo digital.

No está desapareciendo. Está utilizando nuevos materiales.

Kokoro Kids es su espacio para imaginar.

¿Te ha gustado este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!

¿Quieres acompañar el desarrollo de tu niño con herramientas que realmente sumen?

Kokoro Kids transforma su tiempo en pantalla en aprendizaje con propósito, juego y emoción.

Wolfie
Wolfie

También te podría gustar